Vergüenza
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Vergüenza

Vergüenza de ver a mi president ninguneado en Boston dando una charla ante 60 estudiantes. Vergüenza de ver cómo mi president cuestiona la democracia de mi país, esa que le ha permitido a él ser presidente, y la compara con un país que ha sufrido un reciente golpe de estado y donde se detiene a los abogados solo por defender la libertad. Vergüenza de ver cómo mi president mendiga una foto con un congresista norteamericano, siéndole indiferente que sea del partido republicano, de los que dan soporte a las políticas migratorias de Trump –como puede verse en su Twitter– y todo para obtener una foto en el Congreso, foto que el propio congresista ni siquiera pone en sus redes, como sí hace con otras reuniones. Vergüenza de que mi president se dedique a poner en peligro las inversiones extranjeras, poniendo en cuestión el Estado de Derecho, garantía de seguridad jurídica que cualquier inversor busca.

Vergüenza de que promocione una Catalunya independiente en nombre del pueblo de Catalunya cuando la independencia representa el 48% de los votos en las últimas elecciones. Un presidente debe hablar en nombre de todos los catalanes, y asumir que cuando uno es presidente ya no lo es únicamente de los que le votaron, esa es la grandeza de la verdadera democracia.

Molt Honorable Sr. Puigdemont: Catalunya somos todos, yo también soy catalán, y me gustaría sentirme representado por usted. Quiero sentirme orgulloso de mi presidente cuando visita cualquier país. Quiero que sea recibido por las máximas autoridades, y que no sea ninguneado, forzando reuniones solo para conseguir la foto, sin importar siquiera quiénes son los interlocutores. Quiero sentirme orgulloso porque trabaja para promocionar mi tierra, para obtener inversiones, en definitiva, para todos los catalanes, no para unos cuantos.

Sentirme orgulloso de que mi president recorre el mundo para que Catalunya salga de una vez de esta puñetera crisis, para obtener inversiones dándoles seguridad jurídica y económica, para incrementar las conexiones intercontinentales del Aeropuerto de Barcelona, para que los norteamericanos tengan como referencia el Puerto de Barcelona como punto de embarque, para que Catalunya sea un referente en la innovación tecnológica, para que, en definitiva, Catalunya sea el motor económico de España y de Europa. No conozco ningún presidente que se dedique a poner en cuestión la seguridad jurídica y el Estado de Derecho de su propio país, Catalunya, cuando visita otro, y por ello solo puedo sentir vergüenza.

Escrit per Pere Lluís Huguet Tous